El pasado junio 28 fue hundida la reforma a la justicia que generó fuertes críticas por parte de la sociedad civil, algunos medios de comunicación y diferentes ONG, por los beneficios que otorgaba a los parlamentarios.
No obstante algunos aspectos se niegan a desaparecer, tal es el caso de las dos gabelas que buscan ampliar el periodo de magistrados a 12 años y establecer para ellos la edad de retiro a los 70 años. Debido a que no se logró conseguir la aprobación de ese orangután, algunos magistrados podrían intentar prolongar su estadía saltando a otra Corte aprovechando que actualmente se encuentran disponibles dos vacantes en el Consejo Superior de la Judicatura y algunos podrían ser postulados por la propia Corte Suprema para ocupar dichas vacantes.
Por otro lado, algunos magistrados buscarían extender la edad de retiro forzoso a los 70 años argumentando que la constitución de 1991 estableció que los togados pueden permanecer en su cargo hasta la edad de retiro forzoso, sin embargo no se fijó cual era dicha edad y puesto que algunos magistrados de la Corte Constitucional ocuparon ese cargo teniendo más de 65 años, entonces todas las Cortes deberían igualar el retiro forzoso a los 70 años.






